Soñé que te había conocido:llegaste sereno y decidido,
pero sin prisa.
No pediste nada, entonces
yo sólo te amé.
"Hay tiempo", me dijiste,
mientras me tomabas de la mano
y me llevabas contigo por doquier.
No te fuiste.
No había nadie más bello que tú,
así, dejé que me comprendieras,
no dije nada, no hubo necesidad;
¡te quedaste!
(Siempre me duele despertar.)
0 comments:
Post a Comment